Formaciones en prevención del ASI
Sesiones adaptadas a centros educativos, AMPAs, entidades y profesionales para comprender el abuso sexual infantil y adolescente, reconocer señales de alerta y saber cómo actuar desde la protección y la responsabilidad adulta.
La prevención empieza en los adultos
La prevención del abuso sexual infantil no empieza en los niños y niñas.
Empieza en los adultos que los acompañan a diario.
Los niños, niñas y adolescentes no pueden protegerse solos. La prevención empieza cuando la red adulta que les rodea está formada, sabe mirar, sabe escuchar y conoce cómo actuar ante una sospecha o revelación.
Nuestras formaciones ofrecen información clara, rigurosa y adaptada a cada contexto, abordando una temática compleja con delicadeza y sin alarmar, culpabilizar ni trasladar la responsabilidad a la infancia.
A quién van dirigidas
Centros educativos y equipos docentes
Herramientas para comprender las dinámicas del abuso, detectar señales de alerta y aplicar pautas de protección.
Familias, AMPAs y tutores legales
Pautas para incorporar la prevención cotidiana en casa desde la calma: cuerpo, límites, secretos y confianza.
Profesionales sanitarios y sociales
Capacitación para profesionales en contacto habitual con niños, niñas y adolescentes desde una mirada preventiva y protectora.
Entidades y redes comunitarias
Formación adaptada para crear espacios de buen trato y protección en contextos de ocio, deporte y comunidad.
Formación adaptada a cada realidad
Cada colectivo necesita herramientas diferentes. Por eso adaptamos el contenido, el lenguaje y la profundidad de la formación a cada contexto.
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El profesorado ocupa una posición clave en la protección de niños, niñas y adolescentes: comparte mucho tiempo con el alumnado y puede detectar señales que en otros entornos pasan desapercibidas.
En esta formación trabajamos cómo prevenir, detectar y actuar ante una sospecha o revelación de abuso sexual infantil y adolescente dentro del ámbito educativo. Abordamos indicadores de alerta, pautas de actuación, errores frecuentes que conviene evitar y la importancia de que el centro educativo se convierta en un espacio seguro y libre de violencia.
La escuela puede ser una vía de protección. Para que eso ocurra, los adultos necesitan formación, herramientas y criterios claros.
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La prevención también empieza en casa. Madres, padres y tutores legales son figuras fundamentales para garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir libres de violencia y a crecer en entornos seguros.
En estas formaciones ofrecemos pautas para incorporar la prevención de forma cotidiana y adaptada a la edad: cuerpo, intimidad, límites, secretos, confianza, comunicación y derecho a pedir ayuda.
También trabajamos cómo detectar señales de malestar, cómo responder si aparece una preocupación o revelación, y cómo acompañar sin alarmar, culpabilizar ni trasladar la responsabilidad a la infancia.
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Los profesionales que trabajan en contacto habitual con infancia y adolescencia cuentan con oportunidades importantes para detectar situaciones de violencia, aunque no siempre haya una verbalización directa.
En el ámbito sanitario, social o asistencial es fundamental aprender a mirar más allá de los indicadores físicos. Muchas señales pueden ser emocionales, conductuales, relacionales o aparecer en forma de malestar difícil de explicar.
Esta formación ofrece herramientas para ampliar la mirada, reconocer posibles indicadores, saber cómo actuar ante una sospecha y comprender la responsabilidad profesional en la detección precoz y la protección de la infancia.
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La infancia no solo crece en casa o en la escuela. También participa en actividades deportivas, asociaciones, espacios de ocio, grupos comunitarios y entidades donde los adultos tienen una responsabilidad de cuidado y protección.
Adaptamos la formación a cada contexto para ayudar a crear espacios de buen trato, prevención y seguridad. Trabajamos límites, señales de alerta, pautas de actuación, cultura de protección y coordinación con recursos especializados cuando sea necesario.
Si tu entidad trabaja con niños, niñas o adolescentes, también puede convertirse en un entorno protector.
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Si no encajas exactamente en ninguno de los grupos anteriores, pero trabajas con infancia o adolescencia y quieres incorporar una mirada preventiva frente al abuso sexual infantil y adolescente, podemos adaptar la formación a tus necesidades.
Cuéntanos quiénes sois, qué contexto tenéis y qué os preocupa. A partir de ahí, prepararemos una propuesta ajustada a vuestro colectivo, tiempos, objetivos y nivel de profundidad.
La prevención no tiene un único formato: debe adaptarse a cada realidad.
Formato flexible y adaptado
Cada formación se ajusta a las necesidades, tiempos y realidad de cada centro, entidad o grupo. Recomendamos una duración mínima de 4 horas, divididas en dos sesiones, para abordar el contenido con el cuidado que requiere y dejar espacio para dudas, reflexión y asimilación.
Modalidad
Presencial u online.
Duración
Recomendamos un mínimo de 4 horas.
Sesiones
Una o varias sesiones según las necesidades del grupo.
Enfoque práctico
Pautas de actuación, recursos útiles y espacio para preguntas.
¿Quieres organizar una formación?
Cuéntanos qué necesitáis y prepararemos una propuesta adaptada a vuestro centro, entidad o comunidad educativa.